martes, 8 de septiembre de 2009

Resacón en las Vegas: Comedia mentirosa, farsantegrotesca



Lo que hay que ver...

Dos días antes de su boda, Doug (Justin Bartha) viaja en coche a Las Vegas con sus mejores amigos, Phil y Stu (Bradley Cooper y Ed Helms), y su futuro cuñado, Alan (Zach Galifianakis), para celebrar un fiestón de despedida. A la mañana siguiente, los tres amigos del novio se despiertan con una fuerte resaca y no recuerdan nada de lo sucedido durante la juerga nocturna. La suite del lujoso hotel está convertida en un basurero y el novio no aparece por ninguna parte. Sin ninguna pista de lo sucedido y con poco tiempo que perder, los tres deben intentar recordar sus malas decisiones de la noche anterior para averiguar dónde está Doug. Pero cuanto más empiezan a descubrir, más se dan cuenta de los problemas en los que están metidos.

domingo, 6 de septiembre de 2009

El grotesco y la bella

















John Turturro en Transformers 2 está delirante. Megan Fox está de toma pan y moja. La pareja es grotesca e imposible.

Gwen Stefani: Sublime, grotesca y sofisticada

Esto no es grotesco

Partida de defunción

Almorzó opíparamente.
Comió a la decimonovena hora.
Lo hizo como si hubiera salido deuna huelga de hambre,
durante dos semanas.
En el momento de la cena eracadáver.
Estuvieron acompañándolo
sus dolidos parientes en eldesayuno.
Minutos desesperados los quevivieron,
al ver que el muerto no podíaservirse café con tostada.
Se apresuraron, la mamá y sushermanos,
para mandar a ennegrecer susvestidos.
Acordaron llevar trajes de colormás obscuro
durante ciento ochenta días.
Sólo el padre, con ahogo,
Vistió de luto al instante,
-guardaba el traje de las primerasnupcias
40 años que desafió a la polilla lanaftalina-
y mandó, luego, a dar bola alcalzado.
Este óbito trajo redonda ganancia anuestros rotativos.
Cada diario cobró mil doscientossucres
para avisar el finamiento deAlejandro.
Se indicó que el féretro
debía entrar por la puerta N.* 6 dela necrópolis,
y que no le enviaran ofrendas deflorales.
Aunque se tuvo duda, el dueloresultó numeroso.
Luego, encerraron a Alejandro en sunueva habitación,
y le taparon la puerta.
Usaron, para dicha finalidad,
harto ladrillo y doble capa decemento.
Querían, así los familiares,
evitar que el tahúr reiniciara suvida disoluta.

HugoMayo

(Miguel AugustoEgas)
(Ecuador,1898-1988)

www.danielmontoly.blogspot.com

Sobre Michael Jackson















¿Es qué Magic Johnson y Eddie Murphy no tenían nada mejor que hacer que ese
vídeo merengoso tecno pseudoegipcio de la canción de marras? Yo ya no ser que
hacer con el cuerpo o el alma o la imágen del ¿Rey del Pop? Sublime,
cagamandurriesco y por supuesto, grotes... seguid vosotros...

sábado, 5 de septiembre de 2009

Definición de grotesco, versión para farsantes.














Lo grotesco, explicado para farsantes, viene de grutta, del adjetivo gruttesco, refiriéndose a los claroscuros de las grutas. Más tarde , con Oscar Wilde en sus "Historias de lo arabesco y de lo grotesco" nos muestra el sentido actual, extravagante, ridículo, absurdo. Hoy en día sería definido como lo que es freak.

domingo, 2 de agosto de 2009

Etimología de la palabra grotesco (1)

La etimología de la palabra grotesco se deriva de grotto o caverna (Kaiser, 7). Este sentido inicial parece conservarse, al menos parcialmente, todavía hoy. Lo grotesco tiene que ver con fuerzas telúricas, subterráneas e infernales; pero fuerzas que se han humanizado: expresan, a un mismo tiempo, la deformidad física, la caída del alma, la brutalidad o la idiotez. Ya en la Francia del siglo XVI se concebía lo grotesco como la unión monstruosa entre lo humano y lo no humano (Kayser, 24). Un cerdo, un asno o un gorila no tienen, en sí mismos, nada de grotesco. Lo son en la medida que sus rasgos se humanizan. El fango, cuando se asocia a las heces fecales, es una sustancia de lo grotesco. Las simbiosis entre lo vegetal, lo animal y lo antropomórfico se corresponden con las pesadillas de inconsciente.


Lo grotesco se centra en la representación de lo que Bakhtin llamó "material body lower stratum" (excrecencias, secreciones, digestión, placer anal, etc.) o en la acentuación de rasgos físicos que tienen que ver con lo prohibido y lo obsceno. Sancho Panza es un personaje grotesco: con su barriga prominente, cabalga sobre un asno y sueña con banquetes y posesiones terrenales.

La risa es inherente a lo grotesco. El mundo de los bajos instintos, la hediondez y la putrefacción convoca la carcajada. En un capítulo de Los Hermanos Karamasov,1 encontramos este humor cruel: el velorio del cadáver de Zosima, un anciano venerable, se efectúa en un recinto cerrado y, por ende, al cabo de algunas horas, el cuerpo empieza a descomponerse y a emanar hedores que inundan la sala. Los asistentes ven en la pestilencia un síntoma de que Zosima era un hombre corrupto y se acercan para maldecirlo; mientras su discípulo Aliosha, humillado, tiene que soportar, dada su beatitud y su carácter pacífico, los insultos que se profieren contra su otrora guía espiritual. Aquí un cuadro grotesco por excelencia. Las maledicencias de la multitud, el venerable místico reducido a un cuerpo maloliente y el dolor contenido de Aliosha, incapaz de alzarse para poner fin al absurdo. Lo ridículo del incidente suscita la risa y el malentendido hace pensar en una comedia de enredos. Con razón Octavio Paz habló del humor extrañamente moderno de Dostoiesky.(385)


Al mismo tiempo, lo grotesco es una encarnación de las fobias. Las malandanzas de Sancho, su incredulidad o sus simplezas resultan graciosos; pero su simpática corpulencia y su hablar pueblerino previenen contra la rusticidad de una vida pedestre, los pecados de la gula o la codicia. El homofóbo o el racista, ven al homosexual o al negro como seres grotescos, del mismo modo que es repulsivo el libertino, en la medida en que hace temer las degradaciones a las que conduce el placer. Igualmente grotescas son las terribles representaciones del diablo y la muerte.


Como en el carnaval, en las imágenes de lo grotesco se invierten las jerarquías sociales y semánticas (Bakhtin): en la escena de Los Hermanos Karamasov, el santo ha devenido en materia putrefacta y los fieles se han vuelto blasfemos. En el cuadro La Anunciación, de la pintora cubana Antonia Eiriz, el visitante no es un ángel; sino un demonio provisto de una expresión terrible. Más bien parece vaticinar el advenimiento del Apocalipsis que el nacimiento de Cristo. En lugar de la virgen ante el telar encontramos a un ser deforme frente una máquina de coser. La beatitud se transforma en una incomprensión rayana en la idiotez. Los apacibles gestos con que la virgen recibe la buena nueva, son sustituidos por el sobresalto ante la presencia del monstruoso heraldo. Esta inversión tiene el efecto de una realidad excesiva, como si por un instante se superpusiesen la realidad y el inconsciente, lo visible y la pesadilla. Un continuador de la novela realista del siglo XIX, como Thomas Mann, pudo percibir este carácter hiperbólico de lo grotesco. En sus Reflections of a Nonpolitical Man escribió "the grotesque is properly something more than the truth, something real in the extreme, not something arbitrary, false, absurd, and contrary to reality"